¿Reanudar la fumigación aérea con glifosato de cultivos ilícitos en Colombia? Un resumen de la literatura científica

30/11/2020

En Colombia se sigue debatiendo la posibilidad de reanudar el programa de aspersión aérea (PECIG) tras su suspensión en 2015. En las últimas dos décadas esta herramienta de política de drogas supuso la fumigación de más de un millón setecientas mil hectáreas de cultivos de uso ilícito de hoja de coca con mezclas del herbicida glifosato y otros adyuvantes químicos (Rodríguez, 2020); una escala sin par en el mundo. El Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas (CESED) de la Universidad de los Andes ha dado seguimiento a la literatura científica sobre los efectos multidimensionales de este herbicida, tanto en actividades agrícolas como en la guerra contra las drogas. Recientemente, compartimos una base de datos con más de 80 estudios recientes sobre el tema en nuestra página web.

En general, el balance de la evidencia sigue mostrando que el PECIG es inconveniente para el país. Presenta riesgos significativos de perjudicar el medioambiente y la salud humana, debilita la legitimidad del Estado y genera fragmentación social en los territorios. Dada la igualmente importante evidencia de su baja eficacia para controlar los cultivos de uso ilícito, no es justificable para el país asumir los riesgos ni los costos del PECIG. A continuación, abordamos la evidencia más importante, a nuestro juicio, sobre los impactos directos e indirectos del glifosato en la salud, el medio ambiente, y la sociedad.

 

Pueden descargar el documento completo en PDF aquí

COMPARTIR