Sobre política de drogas, a Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo les decimos
Carolina Pinzón, María Alejandra Vélez, Michael Weintraub.
Este documento presenta un conjunto de recomendaciones dirigidas al nuevo Gobierno de Colombia para orientar la política de drogas bajo un enfoque basado en derechos humanos, evidencia científica y respeto por la soberanía nacional. Elaborado por una alianza de organizaciones académicas y de la sociedad civil, el texto propone una agenda que prioriza la transformación territorial de las regiones con cultivos de uso ilícito, el cumplimiento de los acuerdos de sustitución voluntaria, la protección de los derechos de las comunidades rurales y étnicas, y la evaluación de los impactos de las estrategias de reducción de la oferta sobre la violencia y el desarrollo local. Asimismo, plantea fortalecer un enfoque de salud pública para abordar el consumo de sustancias psicoactivas, garantizando tratamientos voluntarios, basados en evidencia y respetuosos de los derechos fundamentales. En materia de política criminal, recomienda ampliar las alternativas al encarcelamiento, mejorar las condiciones del sistema penitenciario y adoptar criterios de proporcionalidad. El documento también aboga por avanzar en la regulación del cannabis para uso adulto, proteger los usos tradicionales de la hoja de coca, fortalecer la institucionalidad encargada de la política de drogas y mantener una política exterior basada en la cooperación internacional, el multilateralismo y la corresponsabilidad. En conjunto, las recomendaciones buscan promover una política de drogas integral que sustituya los enfoques exclusivamente represivos por estrategias orientadas al desarrollo, la salud pública, la justicia y la protección de los derechos humanos.